A pesar de los innumerables progresos en la práctica médica en los últimos 50 años, la transición epidemiológica (envejecimiento de la población debido a la reducción de la natalidad y de la mortalidad) plantea un desafío enorme en los que practicamos la neurología: las enfermedades neurológicas son una causa cada vez más frecuente de mortalidad y discapacidad; y su cuidado implica un gasto oneroso para los pacientes y sus familias, así como para el sistema de salud en general.